03-Enero-2001
El presidente Vicente Fox asumió el poder prometiendo nada menos que una segunda revolución mexicana. Siete semanas después, la realidad llegó. Si Fox quiere ser más que un porrista del cambio, debe persuadir a un recalcitrante Congreso, dominado por sus oponentes, para que aprueben nuevas leyes y enmienden la Constitución. La vieja guardia pone resistencia, tanto a la derecha como a la izquierda. Ésta es la nueva política de México, la cual Fox ayudó a crear. trasformar la red eléctrica de México con ayuda del extranjero; rescribir el código fiscal y garantizar los derechos de diez millones de indígenas--representa la lucha entre lo que México fue en el siglo XX y lo que Fox quiere para el siglo XXI. y todo indica que el PRI y el PRD podrían bloquear estas grandes iniciativas. Dulce María Sauri insiste en que es "no sólo el partido de oposición, sino el de la opción" en México. El PRI espera que si Fox fracasa en cumplir sus grandes promesas entonces podrá recuperar la presidencia dentro de seis años. Así que parece que el partido se opondrá a Fox en todo momento.
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