La Cámara de Diputados mexicana aprobó en la madrugada del viernes un nuevo régimen fiscal para la petrolera pública Pemex que modifica las tasas de impuestos en exploración y producción, lo que le permitirá obtener entre 190.000 y 200.000 millones de pesos más (de 16.300 a 17.200 millones de dólares) en 2005.
"Es una reforma histórica para Pemex que la fortalece financieramente y le permitirá su modernización e inversión, ya que con el esquema actual tiene una sangría en el pago de impuestos", declaró en el debate el presidente de la Comisión de Energía, Francisco Salazar Diez de Sollano.
La principal reforma beneficia a Pemex Exploración y Producción (PEP), la filial del consorcio público que se ocupa de la extracción del crudo, que tendrá tasas de impuestos diferencias dependiendo del precio internacional de la mezcla mexicana.
La tasa será 74,8% cuando el barril llegue hasta 19,99 dólares, y luego escalonadamente irá bajando hasta 35,1% cuando la cotización supere los 35 dólares.
En cuanto a las tasas promedio por extracción de pozo, el impuesto será del 55% para el caso de pozos existentes y del 25% para los nuevos pozos, a partir de 2005.
Actualmente, el régimen fiscal de Pemex implicaba para la empresa pagar un 60% de los ingresos brutos, por concepto de derecho de hidrocarburos.
Por otro lado, la subsidiaria deberá pagar un Derecho Ordinario sobre Hidrocarburos, del 69%, sobre las utilidades de la empresa.
La extracción de gas natural pagará una tasa 15% del valor de la producción de proyectos existentes cuando no se rebase el volumen de extracción de 3.951 millones de pies cúbicos al día y 10% en el caso de nuevos proyectos.
Para las subsidiarias Pemex Refinación, Pemex Gas y Petroquímica Básica y Pemex Petroquímica, los legisladores aprobaron un régimen que consiste básicamente en la aplicación del Impuesto Sobre Rendimientos Petroleros con una tasas de 35% sobre las utilidades.
El 33% de los ingresos públicos del Estado mexicano provienen del petróleo, pero esa gran imposición fiscal ahogaba al mismo tiempo a Pemex para que pudiera asumir sus proyectos de desarrollo.