Salvador Oñate, presidente de Banco del Bajío y de Grupo Soni, está envuelto en un escándalo que cobrará cada vez mayores dimensiones. Resulta, según se informa en un desplegado publicado el día de ayer que el pasado lunes, gente vinculado a sus empresas, gaseras atentaron contra las instalaciones de una firma de la competencia que día con día gana mercado por calidad y precio en el estado de Morelos, nos referimos a Gas del Valle de Tollocan.
Seis individuos armados llegaron a las instalaciones de Gas del Valle de Tollocan y "en forma por demás artera y criminal, irrumpieron violentamente en las instalaciones de esta campaña, quienes después de golpear con todo lujo de fuerza y maniatar a nuestro personal de seguridad, rociaron de gasolina y prendieron fuego a siete auto-tanques de gas LP" señala el comunicado publicado en los medios de comunicación por la empresa afectada.
Hace algunos años, cuando entró Grupo Nieto a competir a Morelos por una pequeña parte del mercado, Oñate le hizo la vida imposible por poco y los saca del mercado con medidas intimidatorias. Ahora la historia se repite pero de una manera más violenta.
En este caso no sólo debe de ser investigado por el MP, que ya tomó cartas en el asunto, sino también por la SHCP y la CNBV para ver si los recursos con que opera Banco Bajío provienen de negocios legítimos.