Un grupo amplio de científicos de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC) acusó ayer al Conacyt de "desviar recursos a empresas privadas" mediante el apoyo a programas que no son de desarrollo científico, por lo que exigió al Congreso de la Unión auditar de inmediato a la dependencia.
Afirmaron que "parte del dinero de Conacyt" se utiliza para financiar equipos sofisticados como el PET (tomografía por emisión de positrones) de hospitales privados como el Angeles y Médica Sur. Cada PET tiene un valor de "entre 2.5 y 5 mdd y por cada uno se tiene que pagar entre 5 y 10% anual en contratos de mantenimiento".
Los investigadores dijeron desconocer el monto del presunto desvío de recursos, pero por ello, indicó la secretaria de la AMC Rosaura Ruiz, "pedimos la realización de una auditoría", porque "lo que no se puede hacer es justificar un apoyo a la ciencia y que los recursos se desvíen a empresas privadas". También destacó que el director del Conacyt debe ser nombrado por "gente que conoce de ciencia".
El presunto desvío de recursos operaría mediante la exención que se hace de 30% de impuestos a las empresas que supuestamente llevan a cabo proyectos de investigación y desarrollo científico. De acuerdo con información contenida en el Diario Oficial de la Federación, el monto total condonado a estas empresas entre 2001, 2002 y 2003 por concepto de estímulos fiscales ascendió a 1,411 millones 883 mil 970 pesos, cifra que contrasta con los 2,300 mdp que se estima de presupuesto para el sector en el próximo año.
En las listas del Diario Oficial de la Federación correspondientes a los tres años, aparecen más de 400 grandes empresas, entre locales y trasnacionales: BMG Entertainment México, General Motors, IBM de México Comercialización y Servicios, Hitachi Global Storage Technologies México, Hewlett Packard de México, Motorola de México, Ericsson Telecom, Du Pont México, Bimbo, Barcel, Vitro Corporativo, Vitro Automotriz, Servicios Condumex, Banco Inbursa, Comercial Acros Whirpool, entre otras.
Los estímulos fiscales son variables entre las diferentes empresas. Pero llama la atención el giro de algunas. La disquera BMG Entertainment México, a la que en el ejercicio de 2001, el monto del estímulo fiscal otorgado por el proyecto con la clave BEM-961021-S83/2001-2 ascendió a cinco millones 150 mil 700 pesos.
En el ejercicio 2003, a Hewlett Packard de México la cantidad del estímulo entregado tan sólo por uno de los proyectos (con la clave HME-871101-RG3/2003-10) -ya que en la lista aparecen 12 en total- fue de cuatro millones 960 mil 286 pesos. En el mismo año, a la empresa Ganaderos Productores de Leche Pura, con la clave de proyecto GPL-860521-FW8/2003-1 se le dio un estímulo de siete millones 967 mil 280 pesos.
La también secretaria de Desarrollo Institucional de la UNAM Rosaura Ruiz enfatizó que se deben etiquetar los subsidios a la ciencia "para garantizar que los recursos no se desvíen a empresas privadas, como se está haciendo ahora". Y calificó de "grave" que se les otorgue apoyos a empresas que no tienen tradición en la investigación científica.
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