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Petróleo salva el fisco

Petróleo salva el fisco

07-Jul-2004 El Espectador
Las cuentas cuadraron a la perfección. El Gobierno podrá cumplir holgadamente con la meta de un déficit fiscal no mayor al 2,5% del Producto Interno Bruto (PIB) pactada con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para este año. Van tan bien las cosas, que el organismo multilateral le permitiría al Gobierno que el déficit suba hasta 2,8% o 2,9% en 2005 si logra vender el paquete de acciones que tiene en empresas de varios sectores, entre ellas el 8% de ISA, un grupo empresarial que transporta energía en Colombia, Venezuela, Perú, Ecuador y ya está montando infraestructura en Bolivia. El buen momento por el que pasan las finanzas nacionales tiene nombre propio: “bonanza petrolera”. No se trata de un reciente gran hallazgo, el cual parece muy lejano en el país, sino de una coyuntura en el mercado internacional del crudo que tiene los precios en el nivel más alto en muchos años, incluso se alcanzaron los que se evidenciaron durante la guerra del Golfo Pérsico. El Gobierno tenía en sus cuentas iniciales que el barril de crudo de referencia para Colombia, el Petróleo Intermedio de Texas (WTI), se ubicaría en US$25,1 por barril. Los técnicos de Ecopetrol, un poco más conservadores hicieron sus proyecciones de ingresos con una estimación de US$21 por barril. Pero en lo que va corrido del año, el precio promedio en el Golfo de México –en donde se cotiza el WTI– no ha bajado de US$34 por barril. Inclusive en mayo pasado superó los US$40, casi el doble de lo que estimaba Ecopetrol y US$15 por encima de lo que calculaba el Ministerio de Hacienda. Por eso el Consejo Superior de Política Fiscal (Confis) acaba de revisar sus cálculos y aumentó en más de US$10 por barril los ingresos que estima para este año por concepto de venta de petróleo al mercado internacional e incluyó en la revisión del Plan Financiero para este año un precio del WTI de US$35,14 por barril, frente a los US$25,07 que había estimado en diciembre pasado. El Gobierno dice que este año le llegarán unos $900.000 millones por encima de lo esperado por lo altos precios, pero algunos analistas calculan que la cifra puede llegar a $1,3 billones. En los cinco primeros meses las utilidades de Ecopetrol, la petrolera estatal, superan ya $1 billón, esto es, el 66% de las ganancias logradas en los 12 meses de 2003, cuando llegaron a $1,5 billones. De mantenerse ese ritmo, los beneficios de la compañía podrían ser superiores en más del 50% al finalizar 2004 frente al año pasado. Los analistas internacionales estiman que el precio se mantendrá por encima de los US$37 en lo que resta del año. A los dividendos a que tiene derecho la Nación por ser propietaria de Ecopetrol hay que añadirles los recursos que esta empresa le traslada por concepto de impuestos y regalías. El traslado de recursos a la Nación, según el balance de Ecopetrol, de 2003 fue de $5,7 billones. Pero no solamente es cuestión de precios. Aunque la producción petrolera en Colombia está en pleno descenso, en los primeros meses la caída es menor a la esperada. Ecopetrol había calculado que las exportaciones de crudo Cusiana-Cupiagua caerían en 21.100 barriles diario y este año va en apenas 16.600 barriles diarios. No se puede desconocer el notable superávit de la seguridad social que este año también ayudará mucho al balance fiscal, pero los altos precios del crudo prácticamente no estaban en las cuentas de nadie. Una fiesta corta Sin embargo, la fiesta puede resultar más corta de lo que se espera, pues el mercado petrolero da la vuelta en cualquier momento y si el Gobierno no cuida en serio el ajuste fiscal, el guayabo puede ser letal. “Esto no va a durar ni un año y tan pronto corrijan los precios ese superávit va a caer sustancialmente”, opina el analista Javier Fernández Riva. El economista añade que la situación “no pinta bien, porque el Gobierno va a tener que presentar una dura reforma tributaria” tan pronto como pase la fiesta petrolera. Quien también advierte sobre lo inestable de la situación es el ex ministro de Hacienda, Juan Camilo Restrepo. Opina que “no debemos olvidar que la estabilidad duradera tendrá que apoyarse en el futuro en más saneamiento de las finanzas del gobierno central que en las entidades descentralizadas”. Lo que le preocupa al ex ministro es que el buen balance que recientemente presentó el Gobierno en el denominado Plan Financiero de Mediano Plazo está soportado en los buenos resultados del Banco de la República, la seguridad social y, por supuesto, Ecopetrol, que registraron aportes favorables al fisco pero que pueden ser pasajeros. “Quién sabe si esto se repetirá en los años venideros, pues en el arreglo de la última huelga se pactó una mayor autonomía para la empresa petrolera”, advierte Restrepo al referirse al millonario traslado de utilidades de Ecopetrol hacia la Nación que hará este y el próximo año. El presidente de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF), Fabio Villegas, comparte la misma preocupación. “Algo anda mal si la salud de las cuentas fiscales de la nación se soportan en la seguridad social, en crisis, y en el balance de Ecopetrol, comprometido por la reducción en la producción de petróleo”. “Hay que coger el toro por los cuernos. No importa cuánta gimnasia contable hagamos, si no atacamos el desequilibrio en el sector centralizado no vamos a resolver el problema fiscal”, sentencia Villegas. La incertidumbre sobre la situación petrolera es creciente, ahora que British Petroleum, la mayor petrolera británica reveló un estudio en el que según sus cálculos, las reservas globales alcanzan aún para 41 años de demanda, lo que podría presionar los precios a la baja. Tan inestable es la situación, que algunos expertos recuerdan que a principios de 1999 la prestigiosa publicación The Economist aseguraba que los precios del crudo no sobrepasarían en ese año los US$10 por barril. En marzo de ese año la OPEP acordó un pacto de cuotas y los precios se dispararon a US$33 por barril. Fiesta petrolera Los productores de crudo en el mundo están viviendo una verdadera fiesta de precios. En lo que resta del año, el barril de WTI, en promedio, se mantendría en US$37. Uno de los factores que ha presionado los precios al alza es el aumento de la demanda mundial por el auge de la economía china y la recuperación de la economía de Estados Unidos. Sin embargo, hay incertidumbre sobre la sostenibilidad de los precios en el largo plazo, no obstante que la Organización de Países Productores de Petróleo (OPEP) dijo recientemente que el crudo barato se había acabado en el mundo. La OPEP decidió, en su reunión del pasado 3 de junio, efectuada en Beirut, aumentar la producción de crudo en forma escalonada; a partir de julio subirá en dos millones hasta 25,5 millones de barriles su oferta diaria de crudo. A ello se suma el parte de tranquilidad que pareció dar una de las más grandes petroleras del mundo, British Petroleum (BP), que reveló un estudio donde asegura que las reservas globales de petróleo dan para cubrir la demanda de los próximos 41 años. El estudio señala que las reservas conocidas de petróleo aumentaron un 10% en 2003 y ascienden a casi 1,15 billones de barriles. Oriente Próximo acapara el 63,3% del petróleo. De hecho, sólo los países de la OPEP, concentrados en el Golfo Pérsico, garantizan un suministro estable más allá de esta década. Rusia es ahora el gran contrapeso al cartel de la OPEP y la BP estima que su producción supera, desde marzo, los nueve millones de barriles diarios, lo que lo sitúa en competencia directa con Arabia Saudí en el liderazgo de la producción mundial. Pero los yacimientos rusos están cerca de alcanzar su madurez.