Pega en el bolsillo la carrera de precios que ha tenido el petróleo en 2004
Para fin de año, familias y empresas recibirán un impacto sin precedente en sus recibos de luz y gas natural y, posiblemente, hasta en el precio de la gasolina, lo que a su vez presionará los costos de otros productos y servicios, advierten analistas.
El aumento de más de 50% en los precio internacionales del crudo benefició con recursos extra al gobierno federal, pero se está convirtiendo en una pesadilla para el bolsillo de los ciudadanos.
En lo que va del año, el precio del gas para uso residencial subió 25%, cuando la inflación fue de 3.9%. Lo que es peor, expertos estiman que en noviembre y diciembre el gas se volverá más caro todavía, al grado de que en el año su precio habrá aumentado 40 por ciento.
Por ser un importante insumo para generar electricidad, el encarecimiento del gas provocó aumento de 19% en las tarifas industriales y domésticas de alto consumo de la CFE, para las que habrá más incrementos en los próximos meses. Ante esta situación, analistas y empresarios advirtieron que los altos precios del gas natural y la electricidad pueden tener un efecto dominó en los precios de otros productos, como plásticos, vidrio, PVC y fibras para ropa, u obligar a las fábricas a reducir personal.
La razón de esta carestía en cadena es el disparo de los precios internacionales del petróleo a niveles nunca antes vistos, mayores a 50 dólares por barril, y que podrían subir a 60 dólares conforme avance el invierno, según el Cambridge Energy Research Associates.
Otros actores:
Marcelo Chauvet, presidente de la consultora energética Emotion