En imitación del secretario de Hacienda Francisco Gil, los burós de crédito planean una amnistía para los miles de deudores de la banca. Ahora muchos de los deudores tienen una mejor posición crediticia, por lo que no se justifica su permanencia en los burós de crédito. Hay casos de risa, como por ejemplo, que se emitió una tarjeta de crédito y nunca se uso, pero por el uso del plástico se aplicó una tarifa y al no ser liquidada, se reportó al buró.