El IVA en alimentos y medicinas se ha convertido en el tema más candente de la agenda nacional junto con la reforma energética. Por ello el apoyo del PRI a esa propuesta era y es de lo más complicado. No obstante, Madrazo y la innombrable estaban dispuestos a jugárselas con el IVA.
La innombrable, en su afán de quedar bien con Los Pinos para afianzar una política con cara a 2006, desdeñó las formas de respecto a sus compañeros de Cámara y se dedicó a predicar su amor a México con un apoyo dizque disimulado a la reforma fiscal del gobierno. Entonces empezaron los problemas en el PRI.
La innombrable recurrió a su burbuja y a los diputados técnicos-políticos como Tomás Ruiz y Francisco Suárez Dávila y desempolvaron un enjendro de gravámen, el llamado impuesto sobre la importación, producción y la intermediación, el IPI que es un IVA disfrazado.