El abogado
Fernando García Cordero se dejó arrullar con el canto de las sirenas que lo ubicaban como uno de los mejores candidatos a
fiscal especial de desaparecidos, pero despertó cuando le señalaron que el sueño se le convertiría en pesadilla.
- García Cordero, quien colaboró estrechamente con el ex procurador Sergio García Ramírez, fue designado en la Dirección de Reclusorios por Luis Echeverría y después por José López Portillo.
- García Cordero carecería de objetividad para investigar hechos de la "guerra sucia", ocurridos precisamente en los sexenios de esos ex presidentes.
- García Cordero se le atribuye relación con la venta de dos mil pollos y mil botellas de sidra dentro del Reclusorio Oriente, especie que hizo insostenible su cargo y aceleró su salida.