CNMV, cuya presidenta Pilar Valiente, fue designada para el cargo por el Consejo de Ministros a propuesta del Ministerio de Economía.
CNMV se condujo con ineptitud, falta de rigor e imprevisión. No sólo al permitir que Gescartera llegara a lo que hoy es, sino también en extremos verdaderamente inicuos.
fraude de Gescartera fue posible, desde luego, por la falta de escrúpulos de sus responsables, pero también por la red de conexiones con determinadas instancias de poder que dotaron de fiabilidad al "chiringuito" de Camacho.