anteriores advertencias contra reducir impuestos ya no son válidas debido a los enormes incrementos en los superávits presupuestales. El titular de la Fed dijo que la deuda nacional podría ser pagada antes de que termine la década y aun así habría dinero de sobra, lo que evitará una importante y prolongada recesión.
Si los superávits no terminan cuando termine la deuda, podría haber un serio trastorno económico, indicó, lo cual hace que los recortes de impuestos sean esenciales.
Greenspan se rehusó a apoyar el plan de Bush para recortar 1.6 billones de dólares en los próximos diez años, pero desestimó las objeciones de los demócratas, quienes argumentan que los superávits no serán suficientes para cubrir un mayor gasto público solicitado por ambos partidos y un recorte de impuestos tan grande.