Los especialistas descartan que el paquete que prevé recortes de impuestos y estímulos fiscales hasta por 600 mil mdd durante un plazo de diez años, tenga un efecto positivo para México.
Según la Casa Blanca, tan sólo 300 mil mdd corresponderán a exenciones de impuestos sobre los dividendos que pagan los accionistas.
""No creo que el paquete pueda ayudar demasiado a la economía estadounidense y por consiguiente no creo que pueda ayudar a la economía mexicana"", opinó Eugenio Alemán, analista para México de la consultora Global Insight.
Refirió que tradicionalmente en EU el mayor gasto gubernamental se canaliza a sectores como el de Defensa que no tienen vínculo con la economía mexicana.
Ken Goldstein, economista del grupo empresarial The Conference Board, indicó que hasta el momento no se ha dicho que el paquete incluirá apoyos para los estados que enfrentan una situación fiscal muy difícil y dónde podría llevarse a cabo una reactivación.
Ramón Hernández, subdirector de estudios económicos de Ixe Casa de Bolsa, opinó que el paquete es positivo pero no será suficiente para promover la confianza y certidumbre de los consumidores, pues hay cosas que les preocupan como la posibilidad de guerra con Irak, el conflicto en el Medio Oriente y la presunta amenaza nuclear que representa Corea del Norte.
Hernández agregó que México se vería beneficiado siempre y cuando se incremente la demanda en EU y se sostengan los pedidos de productos mexicanos. (Reporteros: Ulises Hernández y Marco Antonio Durán)
El presidente de EU George W. Bush propondrá al Congreso un paquete que incluirá recortes de impuestos para negocios e individuos; la iniciativa haría énfasis en la importancia de un gravamen mínimo a los dividendos corporativos y aboliría los impuestos a las herencias.
Propone reducir el gravamen a los dividendos corporativos y acelerar los cortes impositivos originalmente programados para el 2004 y el 2006, además de buscar un menor costo para las empresas que tengan que pasar a pérdidas alguna división de sus negocios.
David Rosenberg, economista para Norteamérica de Merrill Lynch, considera que el plan de estímulos que aprobará el Congreso ascenderá a 130 mil mdd incluyendo los recortes de impuestos y los aumentos a los gastos militares y de seguridad interna.
Michael Levy, economista en jefe de Bank of America, considera que el objetivo real de Bush es una reducción de impuestos a más largo plazo del que se ha planteado.
Los opositores insisten en que no se necesita de estímulos adicionales, sobre todo no a expensas de aumentar el déficit de las cuentas públicas. (Reportera: Carla García)
Otros actores:
John Snow, titular del Tesoro
Stephen Friedman, financiero de Wall Street y asesor económico de la Casa Blanca
Fed
John Silivia, economista de Wachovia Securities
(Reforma, Negocios, p3, 07/01/2003)