Espero no decepcionar, pero me rehúso a sacar la bola de cristal para hacer pronósticos sobre lo que pasará en la industria energética nacional este año.
¿Quién se hubiera imaginado hace un año que Raúl Muñoz y Felipe Calderón ya no estarían en sus cargos? ¿Quién iba a decir que el gobierno dejaría de promover la reforma eléctrica? Además, todos sabemos que es imposible saber cuál va a ser el precio del petróleo dentro de un mes (ya no digamos dentro de un año), porque pueden surgir desequilibrios entre la oferta y la demanda, así como factores políticos, climáticos y hasta desastres y conflictos que cambien el panorama de un día a otro. Por eso, dejo guardada la bola de cristal.
No obstante, suceden cosas interesantes en el sector que vale la pena comentar. Por ejemplo, como lo dio a conocer este diario poco antes de Navidad, Pemex se apresta a licitar en breve la primera ronda de contratos de servicios múltiples que incluyen petróleo.
Será en Chicontepec, siendo la primera de cuatro rondas con un valor de seis mil mdd en este sexenio, según lo confirmó el director general de Pemex Luis Ramírez Corzo. Y no se sorprendan si la última ronda es en el mar, en la zona de Lankahuasa. Pero no se emocionen demasiado todavía. Si esto realmente va a suceder o no dependerá de los tribunales que en breve deberán dictaminar sobre la constitucionalidad de estos contratos. Y como dije, dejo guardada la bola de cristal.
Lo interesante es que -desde que sustituyeron a Muñoz y Calderón- Ramírez Corzo y el secretario de Energía Fernando Elizondo, nos han brindado una verdadera lluvia de ideas acerca de lo que se podría hacer en materia petrolera: aguas profundas, un directorado del petróleo, bursatilización de Pemex, contratos de riesgo y demás.
Es loable que se manejen nuevas ideas, pero el problema es que no convencen fácilmente porque no forman parte de una visión integral para el sector hidrocarburos. Y el problema mayor es que el Senado de la República probablemente no las va a analizar ni mucho menos a aprobar en este sexenio. De hecho, no es nada seguro que el Senado analice siquiera la modificación light al régimen fiscal de Pemex que ya fue aprobada por unanimidad por la Cámara de Diputados.
Ramírez Corzo asegura que Pemex trabajará intensamente con los diputados este año sobre los grandes temas que afectan a la paraestatal, seguramente él intentará que algún diputado (y si es del PRI, cuánto mejor) patrocine sus ideas para aguas profundas y bursatilización- esperando conmover a los senadores para que ellos también contribuyan a los cambios en Pemex. Por ahora, parece que los senadores están en el plan de obstruir. Lo más probable es que promuevan contrapropuestas de reformas para Pemex, sobre todo con miras a quitarle atribuciones al Ejecutivo en materia petrolera y así provocarle otro berrinche al presidente Fox.
Un posible avance en el 2005 sería un primer impulso oficial a las energías renovables. El secretario Elizondo se ha comprometido a trabajar en este sentido con algunos desarrolladores de proyectos. Por lo pronto, en unos días más se creará una asociación nacional de empresas promotoras de proyectos eólicos.
Otra novedad en la política energética es el hecho de que el gobierno ahora nos dice que la CFE debe meterse de lleno al negocio del gas y que Pemex debe bajar el precio del combustóleo para la generación eléctrica. Según la liturgia oficial de hace unos años, la CFE tenía que abandonar sus negocios en gas -por eso se deshizo de sus redes de distribución en el norte del país y tenía que dejar de usar combustóleo (un "