SI Kafka no hubiera muerto sería presidente de la Unión Nacional de Contribuyentes, la organización que quiere, pide, es más, reclama, a nombre de los pagaimpuestos del país, que el gobierno foxista cobre IVA en medicinas y alimentos.
Pero como Kafka ya murió, el que da la cara es el presidente del CCE José Luis Barraza quien hizo méritos para conquistar ese puesto sirviendo hasta la ignominia al gobierno desde la Coparmex.
El señor Kafka Barraza introdujo una interesante variante a su planteamiento: a los altos funcionarios públicos hay que bajarles los impuestos, a las empresas también, sólo hay que sacrificar a la gente que emplea 80% de sus ingresos en comprar comida y medicinas. Por ejemplo, las familias de nuestros braceros, las que reciben tres mil o cuatro mil pesos mensuales.