La refinería en la cual participará México en Centroamérica comenzará a operar en cuatro años, por lo menos. Un año se realizarán los estudios técnicos y tres tomaría su edificación. Produciría 300 mil barriles diarios y no requeriría dinero del presupuesto federal.
La Sener y SRE comentaron que el gobierno mexicano tiene 300 mdd para la construcción de esta refinería, pero es dinero que está dentro de los fondos del Pacto de San José, mismo que se firmó hace más de 20 años. También podría financiarse de organismos internacionales.
Sin embargo, esta obra, cuya inversión es de tres mmdd, no es un proyecto consumado. Falta desarrollar el proyecto técnico de la obra para determinar su viabilidad.
De concretarse esta obra, Pemex no destinará recursos de su presupuesto ni de los ingresos adicionales que obtendrá con el nuevo régimen fiscal. La refinería podría construirse en Guatemala, Costa Rica o Panamá y beneficiará a México, porque Pemex diversificaría sus clientes.
La directora de la Unidad de Relaciones Económicas y Cooperación Internacional de la SRE Irma Adriana Gómez explicó que este proyecto forma parte de un programa de integración energético en donde también se incluyen temas de electricidad y la construcción de gasoductos de gas natural.