El IFE puso en dedo en la llaga sobre el alto costo de la democracia en México, y colocó en la mesa de debates este tema soslayado por el Congreso al negarse a reformar la Ley Electoral para mayor fiscalización de partidos y del propio instituto, cuyo presupuesto ruboriza la pobreza en México.
La caja de Pandora se abrió en estos momentos cuando se considera a los partidos políticos los más afectados por la corrupción y que podría elevarse para el proceso electoral de 2006, en alrededor de 70% en el caso de México, aunque 62 naciones más del mundo padecen iguales síntomas.
La declaración del presidente consejero del IFE Carlos Ugalde acera de que en México se pasó del fraude electoral al gasto excesivo, fue para llamar la atención de los ocurrido en la elección presidencial de hace cinco años, cuyas facturas se siguen pagando con los Contratos de Servicios Múltiples a favor de multinacionales que explotan el gas natural con pérdidas para el país por alrededor de siete mil mdd anuales.
Al final, en estos momentos cobra vigencia la encuesta realizada en 2004 por Gallup Internacional en 62 países, donde México destaca al detectar que en los siguientes tres años la deshonestidad política de candidatos y partidos sería mayor. Sólo que concluyó con precisión que después de los partidos, las otras instituciones más corruptas del mundo resultaron ser los congresos, asó como el poder judicial.
Otros actores:
PRI
Santiago Creel
Vicente Fox Quesada