06-Octubre-2003
Un problema actual y exasperante es que el Congreso está tomando cada reforma que se le propone como una pieza por separado; esa manera poco estratégica de visualizar los problemas no tiene buenos augurios porque aun en el mejor de los casos, habrá grandes huecos en el futuro. Las centrales eléctricas necesitan utilizar un combustible y desde que promovió la conversión de combustóleo a gas natural, el gobierno parece haber olvidado que México está lejos de ser autosuficiente en gas. La presencia de yacimientos de gas en la cuenca de Burgos es una mera presunción, en tanto no se exploren y cuantifiquen las reservas de gas. Pemex no tiene recursos suficientes para explorar la cantidad requerida y ha encontrado más rentable explorar petróleo y recuperarlo. Así se ilustra la gran desconexión que ha existido en la política energética y la propiedad estatal no ha servido para homologar criterios. Hoy día resulta que no hay gas, en tanto que se reconvierte casi toda la industria para que lo utilice gas como combustible. Directores de Pemex van y vienen y esta situación solamente se ha agravado, nadie ha querido dar prioridad a la exploración de gas. Pemex recurrió a los contratos de servicios múltiples como mecanismo para atraer inversión, salvando las restricciones constitucionales que prohiben los contratos de riesgo. Pero esta invención no va a convencer a las empresas a participar, pues dichos contratos tienen excesivas condiciones para una actividad que ya de por sí es de riesgo. En el diseño Pemex ha invertido lo mejor en tres años sin ni siquiera ser una solución óptima al problema de atraer inversión privada. Tampoco está claro que el Congreso no objete la legalidad de dichos contratos. Lo único que es seguro en materia de gas es que México ha estado perdiendo el tiempo y en EU crece el nerviosismo ante la posible escasez del combustible. Así, quién va a invertir. Todas las omisiones del pasado por la defectuosa dirección en Pemex, y por la defectuosa política energética caerán sobre México; la discusión sobre el tema debe tornarse más seria que los debates que escuchamos sobre apertura eléctrica o no. Debe haber un reclamo en el Congreso para hacer una auditoría a fondo de Pemex. Si no tiene capacidades entonces antes de darle más recursos fiscales para que los malgaste, debe hacerse a la empresa eficiente. Su restructuración es tan urgente como la de la reforma eléctrica y debe ser simultánea, no en pequeñas piezas.
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