13-Octubre-2005
Si no estalla la huelga y se llega a un acuerdo que le de la vuelta a la aplicación de la Ley del Seguro Social, aprobada por el Congreso de la Unión, entonces se generaría una crisis de gobernabilidad. Entonces el gobierno habría sacrificado y ofrecido la cabeza de Santiago Levy totalmente en vano. Pero al mismo tiempo, sólo estaría posponiendo una severa crisis financiera en el Seguro Social porque sus finanzas desde hoy ya están siendo seriamente mermadas por el oneroso Régimen de Jubilaciones y Pensiones que la camarilla sindical se niega a modificar. Parece que la huelga en el IMSS es un callejón sin salida. Lo único cierto hasta ahora, es que frente a la inminente prórroga al estallido de la huelga —prevista para el próximo 15 de octubre— que estaría por solicitar el SNTSS que encabeza Roberto Vega Galina, la instrucción del comité técnico, al director del IMSS, Fernando Flores, es un rechazo contundente. Es decir, el gobierno tripartita del Seguro Social, está firme y decidido a no dar un paso atrás. La problemática derivada del Régimen de Jubilaciones y Pensiones del IMSS tiene que resolverse en pleno respeto a la Ley del Seguro Social. Esa es la posición que acordó el Comité Técnico del Seguro Social, presidido por Fernando Flores y Pérez e integrado en representación del gobierno por los secretarios de Hacienda, Francisco Gil Díaz, del Trabajo y Previsión Social, Francisco Javier Salazar Sáenz, y de Salud, Julio Frenk Mora. En representación del sector obrero, José Luis Carazo Preciado dirigente de la CTM, Javier Freyre de la CROC; Ignacio Cuauhtémoc Paleta, de la Confederación Regional Obrera Mexicana (CROM); y Raúl Hernández Vega, del SNTMMSRM. Es la misma posición que mantuvo el ex director del IMSS, Santiago Levy. La versión extraoficial es que el gobierno mexicano, encabezado por el secretario de Gobernación, Carlos Abascal habría accedido a renunciar a Levy a cambio de la promesa del sindicato de no estallar la huelga y llegar a un acuerdo.
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