El aumento del combustible de los últimos meses está provocando un aumento en los costos de los boletos de transporte aéreo, situación que influirá negativamente en una industria que desde antes de septiembre de 2001 no acaba de componerse. De acuerdo con la Asociación Mexicana de Agencias de Viajes, estos incrementos han sido de entre seis y 10%. El doctor Alejandro Ríos Galván, director de Aeropuertos y Servicios Auxiliares Combustibles, indica que los ajustes en los precios dependen de cada aerolínea pero, dice, van de los cinco a los 50 dólares. “Esto es lo que están cobrando las aerolíneas, precisamente para hacerle frente a los incrementos en el precio del combustible”, señala Ríos Galván.
Entre Aeroméxico y Mexicana consumen cerca de 43% del combustible que suministra ASA. Sumando el resto de las aerolíneas nacionales el porcentaje sube entre 65 y 70%. El restante 30 a 35% es para las aerolíneas internacionales. La petrolera y la línea aérea pactan un precio de común acuerdo con una banda hacia arriba y otra hacia abajo. Si sube el precio arriba de ese nivel pero queda dentro de la banda, las aerolíneas están cubiertas y seguirán pagando lo acordado. Pero si el combustible baja, también dentro de la banda pactada, seguirán pagando lo mismo. Cuando los precios salen de la banda la tarifa se renegocia, porque si no habría pérdidas millonarias para uno y otro; entonces en el mismo contrato pactan de cuánto será la banda y si el precio se sale de la misma, se sientan a renegociar, describe el entrevistado.
En esta negociación del posible esquema de apalancamiento están las líneas aéreas junto con Pemex, la SHCP, la SCT y Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA), así como el agente que suministra el combustible. “Se han tenido varias pláticas y se están analizando diversas alternativas”, añade Ríos Galván. Según el funcionario, en la actualidad muy pocas petroleras están ofreciendo esta alternativa, porque no hay un ambiente estable bajo el cual se pueda hacer este tipo de planeación. Algunas de las que sí tienen esquemas de apalancamiento son Exxon Mobil, Shell y British Petroleum, las tres petroleras más grandes del mundo y que suministran combustible en todo el orbe.
En la Ley de Aeropuertos y en el Reglamento de la Ley de Aeropuertos está estipulado que ASA, organismo público descentralizado de la SCT, es el único facultado para suministrar combustible a las aerolíneas comerciales que operan en los aeropuertos comerciales del país, hasta en tanto la Secretaría no determine lo contrario. ASA tiene 63 estaciones de combustible en todo el país y eso incluye los 35 aeropuertos desincorporados y todos los de la red ASA.
Los precios de distribución y manejo son fijos y están autorizados por la SHCP. El costo de transporte varía dependiendo del aeropuerto; por ejemplo, dice, llevar combustible a Ciudad Juárez es muy caro porque a excepción del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), donde el combustible se distribuye por ducto, en todos los demás es por pipa, por lo que el transporte es más caro.
El aumento de este recurso no ha impedido el desarrollo de la venta de Cintra. Entre los postores de la recta final de la venta de Aeroméxico y Aerolitoral, y Mexicana y Click, se encuentran Grupo Empresarial Ángeles, la aerolínea española Iberia, el grupo turístico también español Globalia (que tiene a la aerolínea Air Eur