En caso de una conflagración larga tendríamos pocas posibilidades de sobrepasar 2% de crecimiento, aunque es un cálculo muy aproximado con efectos en torno al empleo sobre todo en las maquiladoras ya afectadas con cerca de 300 mil puestos de trabajo.
Para mejorar el crecimiento económico del país el investigador recomendó a gobierno mexicano continuar con las mismas exigencias y en cierto sentido con los programas que han dado resultado para lograr que México crezca, independientemente de la guerra.
Una situación como esta lleva a tomar precauciones sobre la situación monetaria, estar muy atentos a la BMV que se mueve en función de las bolsas de NY y las del mundo.
Las recomendaciones económicas, señaló, siguen siendo las mismas en el sentido del establecimiento de una política industrial adecuada, control respecto a las finanzas públicas que ha sido correcto y sano y las reservas del Banco de México (Banxico) calculadas en 50 mil mdd, nos permiten tener tranquilidad.
Estas políticas no deben variar es algo que a mediano plazo tenemos que seguir contemplando como una prioridad en el país, haya guerra o no.
En materia de inflación comentó que podría presentarse un problema en la medida en que también los precios de los insumos importados comenzaran a subir básicamente en un porcentaje muy elevado, la mayoría de los insumos para la industria nacional vienen de EU.
Señaló que las repercusiones que pueda tener la guerra en Irak sobre México va a depender sobre todo de la duración del conflicto. Si es corta probablemente las repercusiones no sean muy intensas. (Sin reportero)