El grupo de comunicación
Vivendi Universal pudo haber tratado de manipular sus cuentas de
2001 con la
ayuda de sus
auditores, incluido
Andersen (ya implicado en el escándalo de Enron), aunque la operación habría sido abortada por la Comisión de Operaciones de Bolsa (COB) francés, según informa
Le Monde en su edición de ayer. Sin embargo, la compañía ha negado esta información.