El primer ministro francés obtuvo la confianza de la Asamblea Nacional, la Cámara Baja del Parlamento, por lo que Jean Pierre Raffarin presentó ante los diputados las líneas de su plan de gobierno para los próximos meses, centrado en la seguridad, la reforma de los sistemas de jubilación, la reducción de los impuestos y una amplia descentralización.