Cuando fue presidente del Grupo Financiero Mexival-Banpaís terminó huyendo de la justicia, dejó el banco quebrado, con acusaciones fuertes de créditos cruzados y autopréstamos. Y al final, dejó una cartera vencida que todos terminamos pagando con el Fobaproa y fraudes fiscales.
Rodríguez demandó a Eduardo Fernández por abuso de autoridad, falsificación de pruebas y administración fraudulenta. Y lo mismo hizo con Manuel Espinosa de los Monteros, ex interventor de Banpaís.
Y podremos creer que Eduardo Fernández y Espinosa de los Monteros actuaron con una amplia discrecionalidad, pero de allí a darle credibilidad a El Divino, hay mucha distancia.
Además, El Divino mete en la demanda a Guillermo Ortiz, actual gobernador del Banco de México (Banxico). Lo acusa de lo mismo: abuso de autoridad. Sin embargo, ¿por qué no metió a Pedro Aspe Armella, quien en aquel entonces era el secretario de Hacienda, y del cual Ortiz debió haber seguido lineamientos?.
La demanda no fue en contra de Aspe, simplemente porque ya carece de un cargo público y en cambio al acusar a Ortiz se puede hacer una mayor promoción publicitaria.
Insistimos, hay que tener cuidado a qué voces les damos validez. Ahora resulta que El Divino, junto con Carlos Cabal y Jorge Lankenau no hicieron nada, que los dos primeros huyeron de la justicia, siendo prominentes banqueros, nada más porque sí.
Sin duda, El Divino busca ir en contra de Fernández, precisamente ahora que no se ha podido comprobar su culpabilidad de abrir el secreto bancario de las cuentas de los Amigos de Fox y vender dicha información al PRI.
• Sin embargo, esta semana concluye su arraigo y no hay pruebas contra él. Es extraño que justo en este momento salga El Divino a demandar a Fernández.
De por sí ya salió demandado Guillermo Ortiz, donde creemos que la demanda en contra del banquero central es para ganar resonancia. La acusación de El Divino hace recordar a la de Francisco de Paula León, quien demandó a Ortiz porque supuestamente le obligó a vender mal el World Trade Center y después se pudo comprobar, con una carta que el mismo Francisco de Paula envió a Ortiz, que le agradecía todas sus atenciones al en aquel entonces subsecretario de Hacienda.