Poco a poco, todos los actores económicos y empresariales están cayendo en cuenta de una irrefutable realidad: no sabemos competir internacionalmente.
La Cumbre de Veracruz ha sido muestra de nuestro atraso, al exponer preocupaciones que en países desarrollados ya están rebasadas, aunque, hay que decirlo, también han mostrado el nacimiento de una conciencia incipiente para despertar ante un mundo más global.
Qué bueno que Guillermo Ortiz nos recuerde que tenemos un sistema fiscal de pobre envergadura, pero eso ya no debería de ser la noticia destacada en esta cumbre. Lo sabemos hasta el cansancio.
Lo más destacable de esta cumbre fue Roberto González Barrera y su discurso sobre las lecciones aprendidas por Gruma en EU. Dos argumentos de Barrra se sostienen con solidez; primero, que en es pais Gruma aprendió a ser sujeta del escrutinio público.
Segundo, que los consumidores estadounidenses son tan demandantes que el éxito sólo se asegura satisfaciéndolo dentro de ese entorno de competencia.
Otros actores:
Alfredo Achar, presidente de Comex
Professional Paint
BBVA
Hipotecaria Nacional