El gobierno mexicano destina alrededor de 203 mil mdp en gasto corriente anual para cubrir gastos laborales de por lo menos 268,000 trabajadores de empresas paraestatales como Pemex, CFE y LyF. Especialistas aseguran que los contratos colectivos de estas y otras dependencias son excesivamente altos, pues los beneficios logrados por los sindicatos implican ajustes en captación de recursos por parte de la SHCP, lo que aumenta los impuestos de la ciudadanía.
Las elevadas prestaciones, junto con sueldos y salarios suman otorgados a los más de un millón 800 mil trabajadores de dependencias oficiales y organismos descentralizados del gobierno, se han traducido, además, en baja productividad y servicios de baja calidad para los contribuyentes.
De esta forma los contratos ley de paraestatales y órganos descentralizados del gobierno IMSS, ISSSTE y sindicatos con cargo al erario como el SNTE, han acumulado cuantiosas deudas al gobierno federal, debido a que durante varias décadas lograron prebendas en perjuicio de las finanzas públicas del país, al acumular prestaciones económicas hoy impagables.
Ningún sindicato está dispuesto reducir su contrato ley, pues perderían su poder político, sus privilegios y su oportunidad de realizar prácticas corruptas; Gabriela Pérez, especialista en economía política de la burocracia del Centro de Investigaciones y Docencia Económicas (CIDE), afirma que el problema no depende del sindicalismo, sino de la forma absurda de las contrataciones con coberturas innecesarias.
""La solución es hacer una reestructuración del Estado, y las plazas que sobran pues hay que indemnizarlos, no queda otra. Es complicado porque cualquier recorte surgen problemas sociales; pero no por evitar el desempleo vamos a crear un empleo ficticio, de gente que no tiene nada que hacer y le inventamos labores"", afirmó Hugo Ítalo Morales.
Los diputados priístas Carlos Aceves del Olmo y Enrique Aguilar Borrego rechazan que los sindicatos tengan excesivo poderío y que a ello se deba el incremento permanente del gasto corriente. Ambos representantes del sector laboral se manifiestan en contra de reducir la burocracia en el país como la principal medida para frenar el costo gubernamental.
Rosendo Flores, secretario general del SME, dice que no retrocederán en sus demandas, pues no están dispuestos a aceptar la política del gobierno de presionar a los trabajadores para reducir las prestaciones. ""No buscamos una confrontación con el Estado, por el contrario, solamente estamos actuando en función del derecho que tenemos para mejorar nuestras condiciones laborales, asevera.
Otros actores:
Concepción Castañeda , líder del gremio del ISSSTE
(Reporteros: Héctor Rendón y Lucero Almanza)