Pedro Aspe, después de esperar el año de abstinencias que obliga la ley, se fue a trabajar con Alfonso Romo. Se encargó de dos operaciones claves: Véctor, la agonizante entonces casa de bolsa y Protego, una gran empresa de fusiones y renegociaciones. Aspe, que fue mencionado de alguna forma en el gobierno de transición para Hacienda, acaba de anunciar que deja Véctor para concentrarse en Protego.