26-Septiembre-2005
Las papas fritas o papas a la francesa, uno de los alimentos favoritos en EU, pronto podrían servirse con una advertencia sobre su nocividad, si prospera una medida propuesta en California que alega que son cancerígenas. Bill Lockyer, fiscal general de California, declaró la guerra a las papas fritas llevando a juicio a nueve gigantes de la comida rápida en un caso que podría tener grandes consecuencias para la industria alimentaria y, en última instancia, la salud del país. El argumento de Lockyer es que estas compañías (Frito Lay, Kentucky Fried Chicken, McDonald’s y Wendy’s, entre otras) están obligadas, por ley, a advertir a los consumidores de que las papas fritas contienen una cantidad muy elevada de acrilamida, un producto potencialmente cancerígeno. El fiscal se apoya en una medida que aprobaron los votantes de California en 1986 y que requiere que los comerciantes avisen a sus clientes antes de exponerlos a sustancias que puedan resultar peligrosas. Investigaciones recientes sugieren que el producto -que se suele usar para el tratamiento de las aguas residuales, entre otras aplicaciones- daña el material genético de las células y, según algunos estudios de laboratorio, induce tumores en ratas. La industria de la los restaurantes se opone a una medida que en su opinión no está justificada y asustará innecesariamente a los consumidores, y sus representantes han llegado a recordar que la acrilamida ha estado presente desde que el hombre cocinaba con fuego. (Reportera: Natalia M. Cantero)
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