La discusión de los asuntos públicos es realmente pobre; un ejemplo de ello lo representa la reforma a la ley de Derechos en Materia de Hidrocarburos. El nombre de batalla del tema es el régimen fiscal de Pemex. Y como involucra un tema legítimamente ligado con la historia de la soberanía de México, los actores aprovechan para envolverse en la bandera nacional.
Los hidrocarburos como el petróleo crudo y el gas natural en el subsuelo mexicano, incluyendo las 20 millas de mar patrimonial, son de la nación, esto es el pueblo de México.
En un brevísimo repaso de la historia, Pemex es la respuesta del Estado mexicano para recuperar a favor de la nación el usufructo y control sobre los hidrocarburos por otros medios
Desde hace un par de décadas la manera de cómo y cuánto debe pagársele al gobierno federal por concepto de la explotación de hidrocarburos se ha definido en la ley de Ingresos de la Federación.
Sin una reforma integral que incluya los artículos 27 y 28 de la Constitución, la ley Orgánica de Pemex y la ley Orgánica de la Administración Pública que otorgue los instrumentos pertinentes a la Sener para fijar y conducir una política energética, es un suicidio entregar más recursos de Pemex.
Otros actores:
SCJN