La
Audiencia Nacional española ha confirmado la
suspensión de la
querella por fraude, cometido por ex accionistas de Telecinco, contra el primer ministro
Silvio Berlusconi mientras siga ocupando dicho cargo. El juez español Baltasar Garzón adoptó esta decisión en octubre de 2001, después de que fuera elegido presidente del gobierno italiano y gozara por ello de inmunidad.