01-Febrero-2006
Argentina y Brasil acordaron aplicar un sistema para regular el comercio bilateral cuando un desequilibrio fuerte perjudique a sectores económicos de alguno de los dos países.
La medida representa una victoria para los industriales argentinos, que desde hacía años reclamaban un sistema de salvaguardias para evitar abusos e invasiones de productos.
En los últimos tres años, el gigante sudamericano ganó terreno en el comercio bilateral con su vecino. El año pasado Argentina sufrió un déficit de unos 3.600 millones de dólares con Brasil, el doble del que había registrado en el 2004.
El sistema consiste en que, ante un desvío del comercio, se dispara una negociación entre los sectores privados de ambos países por daño o amenaza de daño a la producción local, que debe ser presentada por empresas que representen al menos al 35 por ciento de la fabricación nacional.
Si no se logra un consenso, la disputa se resolverá por medio de un panel de tres expertos (uno argentino, uno brasileño y otro externo) que revisarán el caso y fijarán en forma inapelable cupos que regirán de uno a cuatro años.
En caso de aplicarse, habrá un cupo anual de bienes que podrán ingresar sin impuestos y, una vez superado ese límite, el resto deberá pagar el arancel externo común con un descuento del 10 por ciento.
El convenio estipula un mecanismo para vigilar que no haya saltos en la importación de bienes de terceros países mientras estén vigentes los cupos a las exportaciones de uno de los dos vecinos, una medida de alto interés para los industriales brasileños.
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