Aún afectado por la desaceleración actual de la demanda en el sector de las telecomunicaciones, Ericsson sufrió pérdidas importantes en el segundo trimestre de 2001 respecto al primero. Después de los malos resultados anunciados por su rival Nokia, el fabricante sueco de equipos para telecomunicaciones registró una pérdida antes de impuestos de 5.3 mil millones de coronas suecas, es decir, 571.5 millones de euros, frente a una pérdida de 4.9 mil millones de coronas en el trimestre precedente.