Argentina decretará la próxima semana un
aumento de hasta
20% en el
impuesto a la
exportación de
granos,
aceites y
harinas, con el fin de mejorar la recaudación de impuestos y contener la subida de los precios en el mercado interno, donde los productos se han encarecido tras la devaluación del peso en enero. La medida, analizada desde la semana pasada, es rechazada por el sector exportador, que se manifestó dispuesto a negociar una bajada de los precios a cambio de que el Gobierno desistiera de su idea.