22-Febrero-2006
La petrolera española Repsol-YPF continua las negociaciones con el gobierno Boliviano para la construcción de un gasoducto de unos 200 kilómetros, que incrementará los volúmenes de exportación de gas natural.
Las conversaciones estaban en desarrollo porque el gobierno aún no definió su política hidrocarburífera, según un vocero de la empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) que pidió el anonimato.
La semana pasada Repsol-YPF anunció una inversión de 150 millones de dólares en la construcción del gasoducto Carrasco-Cochabamba en el centro de Bolivia y en una nueva planta de Gas Licuado de Petróleo (GLP) para abastecer al mercado interno.
Las negociaciones se presentan en momentos en que la Aduana Nacional de Bolivia (ANB) inició una investigación por supuesto contrabando de crudo a la empresa petrolera Andina, filial de Repsol-YPF.
El fiscal de distrito de la ciudad de Santa Cruz entregó pruebas contra Andina a la que acusa de contrabandear petróleo por poco más de nueve millones de dólares. Se trata aún de una investigación y todavía no hay un juicio en contra de la empresa.
El Ministerio Público delegó el miércoles a tres fiscales la investigación del caso. La aduana acusa a Andina por el contrabando de 230.400 barriles de petróleo entre junio de 2004 y julio de 2005.
La compañía reiteró recientemente que no cometió delito alguno y que demostrará su inocencia en la fiscalía.
La compañía al igual que otras petroleras extranjeras, tiene pendiente la renegociación de sus contratos con YPFB para adecuarlos a la nueva ley de hidrocarburos que elevó los impuestos a las petroleras el año pasado.
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