Las autoridades del estado brasileño de Pernambuco y la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), firmarón un acuerdo para construir una refinería que será la más grande de Brasil y del mundo.
Las obras podrían comenzar en el 2008 y concluirse y entrar en funcionamiento en el 2011, con un procesamiento de 200,000 barriles diarios de petróleo, con un costo evaluado en 2,500 millones de dólares, financiados por Petrobras y PDVSA. La refinería garantizará mercado para el petróleo pesado de PDVSA y cubrirá la demanda de los estados nororientales brasileños.
Se generarán cerca de 240,000 puestos de trabajo directos e indirectos e impuestos de casi 1,000 millones de dólares para la región, a partir del momento en que comience la producción industrial.
Los acuerdos suscritos garantizan suministro de agua y energía para la ejecución de la obra, así como mejoras en las instalaciones portuarias, construcción de escuelas y hospitales.