Lo cierto es que la bravata del secretario de Hacienda Francisco Gil Díaz, ante el pleno del gabinete legal y ampliado, anunciando que el gobierno aplicará su propia propuesta de Presupuesto de Egresos, lo que implica desconocer a uno de los poderes de la Unión, tiene un sustento real; la dependencia mantiene la sartén por el mango al administrar la chequera.
Responsable de la calendarización para la entrega de los recursos, Hacienda puede manipular la distribución impuesto por la Cámara de Diputados por la vía simple de entregar la mayor parte del recurso por ahí de la mitad de diciembre.