El presidente Vicente Fox no vetará el nuevo régimen fiscal para Pemex, si no que esperará una serie de ajustes al mismo que provendrán desde el Congreso de la Unión, con el fin de aminorar su impacto en las finanzas públicas.
Tras reunirse con funcionarios de la SHCP y el diputado perredista Francisco Carrillo, explicaron que el acuerdo con el Ejecutivo es que ellos “aborten” el plan para objetar la reforma aprobada, a cambio de que los legisladores hagan algunos ajustes al proyecto, principalmente en el régimen de transición y en la deducción del costo del petróleo y el gas licuado.
“Hemos aceptado trabajar en una iniciativa que pueda ejercer preocupaciones tanto de Hacienda como de los estados, en el marco de no afectar el ingreso petrolero. Bajo ese tenor, sabemos que ya hay disposición de Hacienda de no presentar mayor resistencia al respecto”, dijo el perredista.
Constitucionalmente, se vence el plazo para que el Ejecutivo vete el proyecto aprobado por el Congreso de la Unión y lo regrese a la Cámara de Diputados. Como cámara de origen, con sus respectivas observaciones; sin embargo, lo que se espera es que no lo objete y lo publique en el Diario Oficial de la Federación en el transcurso de la próxima semana. (Reporteros: A. Hernández, F. Morales y J. M. Anguiano)