El grupo
Gillette obtuvo un beneficio neto en el tercer trimestre de 416 millones de
dólares (363 millones de euros), lo que supone un aumento del 18 por
ciento con respecto a los 353 millones de dólares (308 millones
de euros) en el mismo periodo del año anterior, debido principalmente
a los buenos resultados de sus principales marcas, especialmente Duracell y
la división de Hojas y Cuchillas, el éxito de los nuevos productos,
la reducción de impuestos y las iniciativas para el ahorro de costes,
informó la compañía.
El resultado operativo de la compañía aumentó un 16 por
ciento, hasta 604 millones de dólares (527 millones de dólares),
frente a los 522 millones de dólares (455 millones de euros) registrados
el año anterior, lo que refleja el fuerte crecimiento en las ventas y
la reducción de costes.
La facturación entre julio y septiembre alcanzó los 2.410 millones de dólares (2.101 millones de euros), un crecimiento del 11 por ciento frente a los 2.170 millones (1.892 millones de euros) del mismo periodo de 2002. Este incremento se debió a un fuerte incremento en la publicidad, que generó mayor crecimiento en los productos nuevos y en los ya establecidos, así como a una situación cambiaria favorable.
"Gillette ha superado los retos de una mayor competencia en cada una de nuestras principales categorias con fuertes iniciativas de mercadotecnia que han llevado a un sólido aumento en las ventas y a beneficios por acción récord", destacó el presidente y director general de la empresa, James M. Kilts.
El beneficio neto por acción en base diluida en el tercer trimestre alcanzó la cifra récord de 41 centavos (36 céntimos), lo que supone un incremento del 24 por ciento respecto a los 33 centavos (29 céntimos) registrados en el mismo periodo del año anterior. En los primeros nueve meses, el beneficio por acción ascendió a 99 centavos (86 céntimos), también un récord, frente a los 82 centavos (71 céntimos) en 2002.