La razón que explica la reticencia de la SHCP en reconocer el monto real del excedente petrolero a repartirse entre las entidades federativas se ubica en la exigencia de Pemex para resarcirlo del costo extra que representan, en la contraparte, las importaciones de gasolinas y petrolíferos que realiza ante el nuevo precio internacional del producto.
El monto no es poca cosa, si consideramos que un tercio de la gasolina que se quema al interior del país proviene de EU. Más aún, la mitad de los petroquímicos llegan del exterior