nistas y disidentes del SNTE no disponen otra cosa, será cuestión de horas para que se apruebe en el Congreso la Ley de Ingresos para entrar al plato fuerte, que será la asignación del gasto público.
Después que los legisladores fijaron el precio de la mezcla de petróleo en 18 dólares, se piensa que habrá en las arcas públicas ingresos adicionales por 12 mmdp, un margen de maniobra bastante estrecho.
Una de las inquietudes que están gravitando en la negociación es la apertura que habrá de darse en el sector agropecuario el próximo año bajo las reglas del TLCAN.
La intención de más apoyos al campo, es la postura que ha venido cabildeando el Consejo Nacional Agropecuario (CNA), que preside Armando Paredes Arroyo, quien en estas semanas se ha reunido con el gabinete económico y por supuesto con los legisladores para exponer qué esta ocurriendo en el descapitalizado campo mexicano.
La postura del CNA va en el sentido que el próximo año el presupuesto para Sagarpa, que tiene como mandamás a Javier Usabiaga Arroyo, pueda subir 36% al pasar de casi 35 mmdp a poco más de 47,700 millones.
Las asignaciones para Alianza Contigo se pide que se eleven en 70%, mientras que para Aserca se duplicarían para ubicarse en el orden de los 12,500 mdp.
La pregunta es de dónde podrían salir esos recursos, especialmente luego que el Congreso dio marcha atrás a las pretensiones de la SHCP de Francisco Gil Díaz para modificar algunos impuestos como el que pensaban poner al gas LP como carburante.
La opción que se plantea es darle un pellizco de 20% a los excedentes que tendrían presupuestados entidades como CFE de Alfredo Elías Ayub, IFE de José Woldenberg, IMSS de Santiago Levy, LyF de Luis de Pablo, e incluso el ISSSTE de Benjamín González Roaro, entre otras.
En diez años de TLC muchos sectores no hicieron la tarea y sólo 15% de los productores están en condiciones de competir, sobretodo cuando en EU los subsidios son cuantiosos.
Entre los impactos que maneja la CNA de no meterle dinero al campo, esta el riesgo de que se pierdan en el primer año 10% de los siete millones de empleos formales que genera el sector rural.
El escenario que se ha puesto sobre la mesa no se advierte favorable, y todo indica que los partidos políticos van a tener que buscar consensos para evitar que el campo se convierta en un polvorín.
Más Noticias
Noticias relacionadas
Título:
No se descarta otro recorte al gasto público
Publicada:
03-08-2001
La SHCP advirtió que no se descarta otro recorte al gasto público y reconoció que debido a la desaceleración económica se han visto afectadas ...
El sector privado intensificó su cabildeo con las diversas fracciones parlamentarias en favor de una reforma fiscal integral y mantiene la base de sus propuestas ...