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Braskem inicia expasión regional

Braskem inicia expasión regional

17-Feb-2005 EFE

La petroquímica brasileña Braskem, líder del sector en América Latina, quiere convertir a Bolivia y Venezuela en punto de partida para su internacionalización, manifestó el presidente de la empresa, José Carlos Grubisich.

La compañía tiene una presencia importante en el mercado internacional por medio de las exportaciones, que el año pasado sumaron 710 millones de dólares, pero su objetivo es tener una presencia física fuera de Brasil.

Grubisich indicó que su empresa quiere crecer y consolidar su posición de liderazgo en el mercado regional y caminar hacia la internacionalización de sus mercados y activos. Por eso se tienen proyectos para Bolivia y Venezuela.

En ese sentido, Grubisich destacó que en Bolivia la compañía participa en el proyecto de construcción de un complejo petroquímico en la región fronteriza con Brasil, mientras que el pasado lunes firmó con la Petroquímica de Venezuela (Pequiven) un memorando de intenciones para explorar oportunidades de inversión en ese país.

Según Grubisich, Braskem se ha fijado en esos dos países vecinos de Brasil porque ambos tienen importantes reservas de materias primas para el sector petroquímico.

El ejecutivo indicó que se tiene intención de construir una petroquímica competitiva en Bolivia, que estaría a sólo mil kilómetros de Sao Paulo (el principal polo industrial de Brasil), y con Pequiven (filial de la estatal Pdvsa) se desea establecer una relación estable a largo plazo.

El complejo de Bolivia, que se construirá en la región fronteriza, tendrá, además de la petroquímica, plantas para otros procesos industriales, como una procesadora de Gas Licuado de Petróleo (GLP), repartidas entre las ciudades de Puerto Suárez (Bolivia) y Corumbá (Brasil).

En el proyecto participan otras empresas, entre ellas la brasileña Petrobras y Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, y la expectativa es que la petroquímica que hará parte del complejo esté operativa a más tardar en 2009.

El complejo requerirá una inversión de entre 1.200 y 1.500 millones de dólares, de los cuales entre 800 y 900 millones de dólares serán para la petroquímica, agregó.

Destacó que la tensión política que afecta la cuestión del gas en Bolivia no será un problema para la construcción de la petroquímica pues el proyecto no es para extraer gas y exportarlo, sino que "agregará valor a esa materia prima, creará activos, generará desarrollo y empleo", que es lo que pide la población del país andino.