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08-Abril-2002
Si pudiera resumirse las reacciones internacionales después de la elección del 21 de abril en Francia se diría que se esperaba otra cosa, algo más a la medida de la admiración por su pasado. Francia cedió a la moda del momento, a los vendedores de grandes palabras como señaló el Journal du jeudi, a la enfermedad de los países ricos poco seguros de sí mismos y dispuestos a jugar a jugar con la política y con la República. John Liechfield de The Independent, que en vista de la edad de Jean-Marie Le Pen, 73 años, Francia pueda deshacerse pronto de este talentoso xenófobo, pero también se puede temer hacer un mal cálculo y que aparezca pronto un sucesor más joven. As Safir tiene razón en subrayar que ahora el combate en los países desarrollados se sitúa "entre la derecha y la extrema derecha. - socialdemocracia. Pero no se debe ir demasiado rápido. El liberal primer ministro británico, Tony Blair aumentó los impuestos para reformar el sistema hospitalario en pésimo estado. Y, en Hungría, los electores rechazaron al populista y nacionalista Orbán para llevar al poder a los socialistas.
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