La Policía Financiera italiana denunció ayer a 4,713 personas, entre ellas, 4,440 médicos, por participar en un sistema de corrupción diseñado por la división italiana del gigante farmacéutico británico GlaxoSmithKline (GSK). A la compañía se le acusa de ofrecer dinero y grandes regalos a los médicos de la sanidad pública para condicionar a su favor la prescripción de medicamentos.
Entre los denunciados hay también más de un centenar de empleados de GSK, a quienes se les acusa del delito de corrupción y asociación de malhechores. La investigación sobre este caso se puso en marcha hace dos años y ha sido coordinada por el fiscal general de Verona, Guido Papalia.
Las investigaciones comenzaron después de que se descubriera que los médicos que recetaban productos de GSK recibían a cambio cantidades en metálico o regalos de mucho valor. Además, la Policía Financiera detectó que la empresa había destinado cerca de cien millones de euros a gastos de promoción en el bienio 2001-2002, una cifra excesivamente elevada. (Redacción)