El pasado martes se aprobó en el Senado de la República la minuta de la Cámara de Diputados que permite a Pemex generar energía eléctrica para autoconsumo y vender los excedentes a la CFE.
Esta iniciativa la presenté en el Senado hace más de dos años en nombre de la bancada del PRD y la propuesta original permitía la asociación de Pemex con capital privado para aprovechar los vapores residuales de las plantas para cogenerar, a bajo precio, energía eléctrica; sin embargo, con objeto de lograr la aprobación por unanimidad, en el dictamen final se eliminó esa posibilidad.
La Cámara de Diputados hizo algunas reformas a la minuta que le enviamos para dar mayor libertad y facilidad a Pemex para poder cogenerar electricidad y decidir en forma independiente las alternativas que más le convengan. La Cámara abrió la posibilidad para que Pemex cogenere electricidad en forma independiente, con la CFE, o ocn apoyo de capital privado.
La discusión de la aprobación de la minuta en el Senado provocó nuevamente el debate sobre la conveniencia o no de permitir la inversión privada en el sector energético del país.
La posición de algunos legisladores sigue siendo la misma, y después de cinco años y medio la cerrazón ha impedido cualquier avance en la reforma del sector energético. Desgraciadamente, mientras algunos legisladores siguen bloqueando cualquier avance, de todos modos la inversión del capital privado en generación, a través de los productores independientes, sigue creciendo sin ningún control y planeación.
De hecho, paradójicamente, los que se oponen a cualquier apertura, y a revisar la Ley de Servicio Público de Energía Eléctrica, son los principales responsables de la privatización del sector. Actualmente, más del 20% de la generación eléctrica del país está en manos del sector privado a pesar de que está prohibido por la Constitución.
Más allá de posiciones ideológicas y partidistas, la inversión privada en el sector eléctrico y energético en el país es indispensable. La falta de una reforma fiscal nos obliga a buscar inversión privada sino queremos aumentar la dependencia externa en gasolinas y petroquímica o si no queremos correr el riesgo de quedarnos sin energía eléctrica suficiente.