legislativos son impredecibles, lo cierto es que toca a los
ingresos ha tenido avances importantes y esta semana podría
estar concluido.
En esta ocasión la promesa de diputados y
senadores ha sido no volver a repetir el error de diciembre de
201, cuando la discusión del presupuesto se
llevó al cinco para las 12, dando margen a los yerros para
que luego la SHCP tuviera que salir de zapatero
remendón a corregir lo que se dictaminó mal y al filo
de la madrugada de la última noche del año.
En estos días, la Comisión de Hacienda ha
dado luz verde a muchos de los planteamientos de las huestes de
Francisco Gil Díaz , en la parte de impuestos.
Quizá el más significativo es la potestad que
tendrían las entidades federativas para cobrar un impuesto a
bienes y servicios en lo general, con una tasa de 3% como
tope.
Incluye también la posibilidad de poner un impuesto a la
enajenación de terrenos y construcciones que
irían directo a las arcas de los gobiernos estatales, que
han estado pidiendo más participaciones, además de un
impuesto extra a ingresos de las personas físicas con
actividades profesionales o empresariales.
Otro de los acuerdos ha sido en la parte de IEPS, gas LP y
gas natural cuando se utilicen como carburante, donde la tasa
quedó en 20% cuando la intención era fijar la tasa en
88 por ciento.
La posición de los legisladores ha estado por atenuar la
tasa que tendría ese IEPS por el impacto que habría
en precios al consumidor , si se toma en cuenta el efecto que
ha tenido el retiro de una parte de los subsidios a la
electricidad, que de plano descuadró las proyecciones en
materia de precios que tenía el banco central en este
año poniendo en duda su credibilidad.
Está pendiente qué pasará con el impuesto
de 10% a servicios de telefonía celular de pospago o
tarjetas de 500 pesos, rubro donde están los servicios de
radiolocalización e internet.