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Bush y el Congreso se aprestan a batalla por Cafta

Bush y el Congreso se aprestan a batalla por Cafta

09-Mar-2005 Dow Jones Business News / Intelite
El gobierno de George W. Bush, luego de cuatro años de concretar acuerdos de libre comercio a través del Congreso, enfrenta su prueba más dura al intentar ampliar a seis países latinoamericanos el acceso al mercado abierto de Estados Unidos, tal como antes lo lograron México y Canadá. En el 2004 Bush no obtuvo los votos para concretarlo. Y tampoco podría conseguirlo este año debido a temores entre productores de azúcar y de textiles de Estados Unidos. Estados Unidos firmó en mayo del año pasado el Acuerdo de Libre Comercio con Centroámerica (conocido por sus siglas en inglés de Cafta, Central American Free Trade Agreement). Suscribieron el pacto comercial El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Costa Rica. Posteriormente, la República Dominicana decidió sumarse al convenio. Bush dice que el acuerdo podría abrir nuevos mercados para bienes y servicios de Estados Unidos mientras alienta reformas económicas y democráticas en Centroamérica. Aunque las negociaciones del Cafta terminaron hace ocho meses, Bush no lo ha enviado todavía al Congreso para su ratificación. Pese a ello, embajadores centroamericanos dijeron en una reciente reunión en Heritage Foundation en Washington que lo haría a comienzos de marzo y esperaban su aprobación hacia fines de abril. Stephen Johnson, analista de asuntos latinoamericanos de Heritage Foundation, dijo que creía que el Senado no tendrá mayores inconvenientes de aprobarlo, pero se esperaba "una resistencia" en la Cámara de Representantes. Algunos demócratas en la Cámara Baja dijeron que en el caso de Cafta los estándares laborales y de protección del medio ambiente eran muy débiles y podían conducir a abusos. También algunos republicanos se oponen al acuerdo pues las industrias azucarera y textil se sienten amenazadas por la competencia centroamericana. Este año, lograr la aprobación del pacto "será difícil pero factible", dijo el representante Kevin Brady, principal propulsor del acuerdo en la Cámara Baja. Indicó que hay esperanzas de obtener el apoyo de unos 25 demócratas que creen en los beneficios de la ampliación del comercio y en la importancia de fuertes vínculos con Centroamérica. Sin embargo, el representante demócrata Sander Levin, líder de su bancada en temas comerciales, dijo en un discurso reciente que "Cafta se halla en problemas". Según señaló, el pacto no reducirá la brecha de ingresos entre pobres y ricos en Centroamérica, y tampoco asegurará que los trabajadores estadounidenses puedan competir con la mano de obra centroamericana. Casi un 80% de los productos centroamericanos ingresan a Estados Unidos sin pagar impuestos. Los partidos de Cafta dicen que el pacto favorece a los productores norteamericanos al darles creciente acceso a los mercados de la región. También señalan que el pacto, que obliga a los países a hacer cumplir estándares internacionales de trabajo y de protección del medio ambiente, fortalecerá las frágiles democracias centroamericanas.