Alfonso Romo, presidente de
Pulsar Internacional, defendió la iniciativa presidencial de incluirlo a él y a otros magnates mexicanos en el
Consejo de Administración de Pemex, sin embargo, si persisten los
criterios partidistas opuestos al gobierno federal, Romo previó la
posibilidad del retiro de los consejeros empresarios pero, a cambio, exigió a los poderes
Ejecutivo y
Legislativo encontrar la forma legal que admita la incorporación de particulares para hacer más productiva la paraestatal.
- si no son legales que los desinviten, que inviten a personas que sí sean legales y que cumplan con el mismo objetivo.
- Lorenzo Zambrano, Carlos Slim y Rogelio Rebolledo dentro de dicho consejo.
Guillermo Farber:
- funcionarios públicos deberían estar sujetos a la ley de responsabilidades de los servidores públicos, lo cual implica hacer declaración patrimonial y otra serie de cosas. No sé si estén dispuestos a esa supervisión tan estricta.
Antonio Castro:
- empañando por minucias burocráticas, porque el objetivo del nombramiento de estos cuatro mexicanos fue tratar de darle una visión de negocios a la empresa más grande de México.
Eduardo Ruiz Healy:
Excélsior escribí que los integrantes del Consejo de Administración de Pemex son los exitosísimos empresarios Carlos Slim, Lorenzo Zambrano, Alfonso Romo y Rogelio Rebolledo. demagogia que el verdadero bienestar de México, de lo contrario, cómo explicarse que los diputados y senadores del PRI, PRD y PT, que integran la Comisión Permanente del Congreso de la Unión estén pidiendo a Vicente Fox que reconsidere estos nombramientos, diciendo que entre estos cuatro existe un conflicto de intereses. han hecho más por los mexicanos que todos ustedes juntos, han arriesgado sus capitales y salud para realizar sus negocios en este país. vida familiar para dedicarlo a generar empresas, fuentes de trabajo e impuestos, y conste que con dos o tres de ellos he tenido problemas en el pasado por criticar algunas de sus actuaciones. pena ajena. No escuché a legisladores de un país moderno, sino a supuestos representantes populares que primero obedecen a sus endebles ideologías, sin tomar en cuenta lo que conviene a quienes los eligieron.