A contrapelo de lo que muchos pudieran haber esperado, y no pocos se atrevieron a augurar, se posicionó en los ámbitos financieros la convicción de que el cónclave bancario, cuyos trabajos formales se inician hoy en Mérida, durante la Convención Bancaria, podría ser utilizado por los responsables de las finanzas públicas para anunciar sus propias correcciones.
Sin embargo, cuando menos, ni aquí ni de parte de la gente del Banxico o de Hacienda, entre quienes se mantiene incólume la convicción de que tanto en materia de inflación, en el primero de los casos, como de crecimiento, en el segundo, habrán de alcanzarse las metas de 3% más-menos un punto porcentual en cuanto al alza promedio esperada de los precios y de 2.8% en lo que a avance del producto se refiere.
Habrá que ver si la apuesta que se hace a que el cónclave bancario constituya el inicio de la cada vez más necesaria reactivación del crédito.