El Instituto Textil y la Asociación de Industriales del Plástico (Asipla), buscan competir en igualdad de condiciones por lo que exigen compensaciones ante un eventual Tratado de Libre Comercio (TLC) con China, puesto que reclaman que la nación asiática opera con subsidios camuflados que hacen imposible una competencia igualitaria.
El presidente del Instituto Textil, Mario García, manifiestó que si China no acepta eliminar todas sus ayudas, el gremio que representa pedirá compensaciones en igual proporción a los subsidios chinos.
De acuerdo al titular del gremio textil, pedirán compensaciones de acuerdo a lo estipulado en la legislación chilena que esce que la comisión de distorsiones de la Fiscalía Nacional Económica puede escer derechos compensatorios, o sea, un impuesto específico contra determinados productos.
García asegura que también pueden apelar a las cláusulas de salvaguardia para imponer aranceles específicos a determinadas importaciones.
Las importaciones chinas de productos textiles representaron, con un total de US$ 379 millones, el 42,7% de las importaciones textiles asiáticas en 2003, cifras que a juicio del Instituto Textil representan un “daño enorme” para los productores locales especialmente si se considera los valores subvaluados de las internaciones asiáticas y la alta derivación al mercado informal de estos productos.
Esto tiene su origen, de acuerdo a los locales, en la gran cantidad de subsidios que se otorgan a los productores en China. “China tiene que poner sobre la mesa en la negociación los decretos y resoluciones que esconden todo esto, de manera tal que tengamos el derecho a decir que como China está en la OMC no puede usar estos u otros beneficios extraordinarios a los productores porque están prohibidos y constituyen elementos que fundamentan una acusación”, señaló García.
De acuerdo a García, hay una “mayoría absoluta” representada por el sector frutícola o forestal a quienes beneficia el acuerdo, por lo que “es una pérdida de tiempo oponerse al TLC con China”. Por eso es que “lo que estamos tratando es que sea lo menos dañino para nosotros”.
Por eso es que Asipla contestó los dossier que envió el gobierno al gremio para recabar su postura frente al acuerdo, le hicieron ver los inconvenientes y pidieron además desgravación lenta para algunos productos.
Pero precisa que hay que atenerse a lo que finalmente negocie el gobierno porque “siempre se consulta, nunca se ha dejado de consultar, siempre se responde y a veces son acogidas algunas inquietudes y a veces no, pero no hay una discusión ni una respuesta preliminar.