Si bien la entrada de cigarros falsificados en México es relativamente baja, no debe perderse de vista que el mercado de contrabando se origina en buena medida en Paraguay, sin licencias, sin control sanitario y una exigua tributación de 16% en el precio, en donde se consumen dos mil millones anuales de piezas, pero existen 22 fábricas que elaboran 52 mil millones anuales de cigarros.
A Brasil pudieron entrar en parte por las trabas aplicadas a la fabricación, durante el gobierno de Fernando Henrique Cardoso y a una creciente capacidad en Paraguay, que busca ahora entrar a México, vía Miami, como carga en tránsito.
La barrera de contención hasta ahora ha sido el precio, ya que tanto British American Tobacco, que en nuestro país comandan Richard Sucre y Carlos Suárez, como Philip Morris-Altria, a cargo de Luis Guillermo Gaviria , han mantenido estables los precios además de que las huestes del secretario Francisco Gil en la SHCP no han cedido a la tentación anual de aumentar los impuestos.
En el centro a cargo de Lepoldo Caruso funciona una llamada ""máquina que fuma"", con la cual se miden la cantidad de los componentes potencialmente riesgosos de la llamada ""Lista de Hoffman"" en alquitrán.
Las instalaciones, se calcula, tienen una inversión de 20 mdd y un gasto operativo de otros nueve mdd, para realizar incluso estudios para advertir al consumidor de los riesgos de fumar.
El objetivo último es mantener una homogeneidad de calidad y procesos capaz de confrontar eficazmente a la ""piratería"".