La revisión de las cifras del PIB de Japón muestra que su economía se contrajo 0.6% en términos reales durante el trimestre julio-septiembre, en lugar haber crecido 0.2% como se anunció previamente. El descenso se debe a la corrección a la baja de la inversión corporativa de capitales, que creció sólo 1.5% en lugar de 7.8% inicialmente reportado. Este anuncio resucita los temores sobre el desempeño de la economía japonesa y aumenta las dudas sobre la capacidad del gobierno para alcanzar su objetivo de 1.2% de crecimiento durante el ejercicio fiscal que 2000 que concluirá el 31 de marzo.